Diatermia

¿Qué es?

Es una técnica no invasiva que transfiere una  corriente de alta intensidad a la zona corporal a tratar, provocando un aumento de la temperatura en el tejido a tratar, ya sea músculo, tendón o ligamento.

Al aumentar la temperatura, se consigue activar el metabolismo, estimular el proceso de regeneración e incrementar la respuesta, lo que acorta el tiempo de recuperación.

De este modo, los beneficios que se producen en el organismo son:

  • Aumento de la temperatura en tejidos profundo
  • Estimulación de la circulación de la sangre
  • Aumenta el metabolismo celular
  • Relaja la musculatura
  • Efecto antiinflamatorio
  • Ayuda a una correcta cicatrización de los tejidos
  • Analgesia

 

DOS MODALIDADES

– Diatermia capacitiva: Se emplea para tratar los tejidos más vascularizados y superficiales como la piel, la grasa o la musculatura. El efecto térmico es mayor.

– Diatermia resistiva: Se utiliza para tratar los tejidos menos vascularizados y tejidos más profundos como tendones, ligamentos, huesos o musculatura profunda. El efecto térmico es menor.

INDICACIONES

  • Alteraciones articulares (artrosis, artritis, etc..)
  • Síndromes neurológicos o patologías de origen nervioso (Ciáticas, neurlagias, etc…)
  • Alteraciones musculares (contracturas, puntos gatillo, sobrecargas, etc…)
  • Patologías de la columna vertebral (cervicalgías, lumbalgías, etc…)
  • Patologías circulatorias (drenaje linfático, drenaje venoso, etc..)

CONTRAINDICACIONES

  • Portadores de marcapasos
  • Embarazo
  • Tumores
  • Procesos infecciosos
  • Problemas de sensibilidad térmica
  • Arteriopatía periférica
  • Pacientes con problemas cardiovasculares
  • Pacientes que presenten heridas abiertas

 

Las aplicaciones habituales de la diatermia son:

  • Esguinces.
  • Contracturas o roturas musculares.
  • Readaptación deportiva.
  • Rehabilitación tras una cirugía.
  • Tendinopatías crónicas o agudas.
  • Cicatrices.
  • Neuropatías.
  • Edemas.
  • Absorción de fármacos ionizables.